Hace ya muchos años que tenía en la cabeza acercarme a Islandia a conocer alguna de sus cascaditas.
Hemos pasado un par de semanas pasadas por agua, mucho frío y con viento que te tiraba…
Pero ha sido de los viajes más fascinantes de mi vida. Es todo tan diferente a lo que conocíamos, tan amplío y tan majestuoso que ya ronda en mi cabeza conocer la zona noroeste otro año de estos.
Esta es la cascada más conocida de la isla, posiblemente, la de Skógafoss. Según muchos la “cascada perfecta”.
La verdad que es muy maja, pero con una afluencia de turistas que complica mucho hacer una foto sin gente. Un problema si no clonas cosas en tus imágenes.
Así que me acerqué “un poquito”, en primera línea siempre hay más espacio para mirar y si sigues teniendo gente es que no estás suficientemente cerca.
A cambio el enorme flujo del agua empapa todo en pocos segundos. Tocó secar, secar, secar… Quizá alguna toma esté libre de gotitas sobre el polarizador. Estoy copiando las fotos al ordenador, ya veremos si alguna se salva.
Sin duda son condiciones de trabajo complicadas para el equipo, pero yo también me mojé… 😉
El trípode lo estrenaba en serio en este viaje y ha respondido de una forma admirable. ¡Estoy encantado con él!
_______________
Trípode Leofoto LP-284C Poseidón y rótula Leofoto LH-40PCL